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viernes, 11 de abril de 2014

Brujas y hechiceras

BRUJAS
Cuadro representando dos mujeres desnudas acompañadas de un joven demonio y de un macho cabrío, bajo un cielo donde se observa una humareda negra y roja.Un brujo o una bruja es una persona que practica la brujería. Si bien la imagen típica de un brujo o de una bruja es muy variable según la cultura, en el mundo occidental se asocia particularmente a una bruja con una mujer con capacidad de volar montada en una escoba, así como con el Aquelarre (lugar de brujas) y con la caza de brujas (búsqueda e identificación de brujos y brujas). Al brujo algunos lo asocian con el vidente o con el clarividente, otros lo asocian con el chamán (quien es un especialista de la comunicación con las potencias de la naturaleza y con los difuntos), mientras que otros lo asocian con un brujo de tribu más orientado a la curación de enfermos del cuerpo y del alma, etc. La bruja (en femenino) es un personaje recurrente de la imaginación contemporánea, que perdura y se afirma gracias a los cuentos, las novelas, las películas, así como a través de ciertas fiestas populares y de sus especiales máscaras.



HECHICERAS
El hechizo es un acto mágico que suele ser para pretender producir efectos sobre la realidad mediante procedimientos sobrenaturales, como el uso de conjuros, es de carácter litúrgico o ritual. Cuando el objetivo del hechizo es adivinar el futuro se denomina sortilegio y cuando busca someter la voluntad de otra persona u objeto o influir en ellos, encantamiento, maldición (si es con mala voluntad) o bendición (si es para protección). Es componente sustancial de muchas religiones paganas y también forma parte de algunas religiones monoteístas, mientras que otras como el Cristianismo prohíben explícitamente su práctica.

miércoles, 9 de abril de 2014

Sistema de eleccion de diputados en diferentes paises

VII. EL SISTEMA DE ELECCIÓN DE DIPUTADOS Y SENADORES EN LAS CORTES GENERALES
El sistema parlamentario establecido en la Constitución de 1978 es bicameral. Las Cortes Generales están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado. Las Cortes Generales ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la Constitución. Sin embargo, ambas cámaras no tienen la misma importancia, teniendo una cierta primacía el Congreso frente al Senado.
El Congreso autoriza la formación del Gobierno, puede provocar su cese, conoce en primer lugar de la tramitación de los proyectos legislativos y de los presupuestos y debe confirmar o rechazar las enmiendas o vetos que puede aprobar el Senado sobre estos textos legislativos. Por su parte, el Senado es una cámara de representación territorial que ejerce también la función legislativa y de control al gobierno, pero con menor peso que el Congreso.
La elección de diputados y senadores en España está regulado en la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, de régimen electoral general, que prevé el sistema de elección de los miembros de las instituciones representativas del ámbito comunitario, estatal, autonómico y local. Además, esta Ley regula el derecho de sufragio activo y pasivo, la organización de la administración electoral, el censo, el procedimiento de celebración de elecciones, los delitos y sanciones electorales y cuestiones especiales para cada tipo de elección.
El sistema de elección de los diputados
Los artículos 162 y 163 de la Ley electoral establecen el sistema de elección de los 350 diputados que forman el Congreso, y se sigue el llamado método D’Hondt.
Este sistema pretende una distribución proporcional corregido de representantes frente a otros encaminados a que sólo sean dos partidos mayoritarios los que alcancen representación, y que están más extendidos en países anglosajones.
En España, el porcentaje mínimo para que un partido logre representatividad es del 3% de los votos válidos emitidos, excluido, por tanto, el voto nulo, pero incluido el voto en blanco. Por lo tanto, si el número de voto en blanco es elevado, se aumenta la dificultad para llegar al mínimo exigido.
Como ventajas e inconvenientes de este sistema se han señalado las siguientes:
• Permite que cada partido político obtenga un número de escaños proporcional al número de votos, frente a lo que ocurre en sistemas mayoritarios.
• Refleja la diversidad del electorado.
• Se promueven los gobiernos de coalición, lo cual puede ser un factor de moderación, pero a la vez puede dificultar la gobernabilidad.
• La representación de los pequeños partidos puede ser una plataforma para partidos extremistas que pueden llegar a ser claves en gobiernos de coalición.
• El sistema de listas cerradas puede impedir la democracia interna en los partidos y disminuye la relación entre electores y elegidos.
Según la Ley, en España la circunscripción electoral es la provincia. A cada provincia le corresponde un mínimo inicial de dos Diputados. Las poblaciones de Ceuta y Melilla están representadas cada una de ellas por un Diputado.
Los doscientos cuarenta y ocho Diputados restantes se distribuyen entre las provincias en proporción a su población. Este reparto se establece tras dividir la cifra total de la población entre 248. El número que resulta es la cuota de reparto. A cada provincia le corresponden tantos diputados como números enteros resulten al dividir su población por la cuota de reparto. Los diputados restantes se asignan a las provincias cuyo cociente en la división anterior, tenga una fracción decimal mayor. El Decreto de convocatoria debe especificar el número de Diputados a elegir en cada circunscripción, de acuerdo con lo dispuesto en este artículo.
Celebradas las elecciones, se ordenan de mayor a menor las cifras de votos emitidos para las candidaturas con un mínimo del 3% de votos, y se divide el número de votos de cada candidatura por 1, 2, 3, etcétera, hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores.
La Ley explica este régimen con un ejemplo práctico: 480.000 votos válidos emitidos en una circunscripción que elija ocho Diputados. Votación repartida entre seis candidaturas:
Por consiguiente: la candidatura A obtiene cuatro escaños, la candidatura B dos escaños y las candidaturas C y D un escaño cada una.
Cuando en la relación de cocientes coincidan dos correspondientes a distintas candidaturas, el escaño se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiese obtenido. Si hubiera dos candidaturas con igual número total de votos, el primer empate se resolverá por sorteo y los sucesivos de forma alternativa.
Los escaños correspondientes a cada candidatura se adjudican a los candidatos incluidos en ella, por el orden de colocación en que aparezcan.
El sistema de elección de los senadores
El sistema de elección de senadores viene establecido en los artículos 165 y 166 de la Ley electoral. A diferencia del establecido para los diputados, es mayoritario a una vuelta de tipo plurinominal.
A cada provincia le corresponden cuatro senadores, con matices para las islas, Ceuta y Melilla. Además, las Comunidades Autónomas designan un Senador y otro más para cada millón de habitantes de su respectivo territorio. Los electores eligen como máximo a tres candidatos en su circunscripción y obtendrán escaño los que obtengan mayor número de votos hasta complementar el de Senadores asignados a la circunscripción.
Este régimen hace del Senado una cámara de representación territorial, que se refleja también en las funciones que tiene atribuidas, como, por ejemplo, la iniciativa de la consideración de la necesidad de que el Estado armonice leyes autonómicas (artículo 150 de la Constitución), y la labor de algunos de sus órganos, como la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Esta Comisión está constituida por senadores y representantes del Gobierno del Estado y de las Comunidades Autónomas Además, todos los senadores designados por las Asambleas Legislativas autonómicas pueden intervenir en los debates. Sus funciones están recogidas en el artículo 56 del reglamento del Senado.
La oportunidad de reafirmar este carácter ha abierto un debate sobre la reforma del sistema de elección de los senadores, y se ha planteado la eliminación de las circunscripciones provinciales, la atribución a los órganos de las comunidades autónomas de la elección de la totalidad de los senadores o la unión de la condición de senador a la de miembro del Gobierno autonómico respectivo.

martes, 8 de abril de 2014

Sistema d'hont

El sistema de D'Hondt es una fórmula electoral, creada por Victor d'Hondt, que permite obtener el número de cargos electos asignados a las candidaturas, en proporción a los votos conseguidos.
Aunque sobre todo es conocido en el ámbito de la política, este sistema puede servir para cualquier tipo de distribución proporcional.
Se utiliza en los siguientes países europeos: Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda del Norte (en el Reino Unido), los Países Bajos, Polonia, Portugal, la República Checa y Suiza. En América, se utiliza asimismo en los siguientes países: Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. También en Israel, Japón y Turquía. En Chile se utiliza para los cargos de concejal municipal y consejero regional, mientras que en las parlamentarias es ocupado el sistema binominal. En Argentina se utiliza únicamente en elecciones relacionadas al poder legislativo.


Como funciona

Siempre que se acercan elecciones, y sobre todo cuando en plena noche electoral se empiezan a hacer cábalas con los primeros resultados escrutados, se empieza a hablar del sistema D´Hondt.
Bueno, más bien, y para ser exactos, se suele hablar (incorrectamente) de la Ley D´Hondt, atribuyendo de esta forma la categoría de Ley a un mero sistema o método de reparto. Vamos qué es ese famoso sistema D´Hondt del que todo el mundo habla pero que poca gente conoce. Un sistema vaya por delante que es una de las mayores aberraciones legales que tiene nuestra democracia.
El sistema D´Hondt es un sistema de reparto que permite obtener el número de cargos electos en proporción a los votos conseguidos por las candidaturas, o sea, una forma de adjudicar escaños de acuerdo a los votos obtenidos por cada candidatura presentada a unas elecciones.
En matemáticas, cuando queremos hacer este tipo de repartos de la forma más justa, recurrimos a lo que se llama repartos proporcionales.
Imaginen el siguiente ejemplo para entendernos: tres amigos juegan a la lotería comprando un billete entre los tres, poniendo 10 euros el primero de ellos, 5 el segundo y 3 el tercero. Imaginen que tienen la suerte de que les toquen 90.000 €, ¿cuánto dinero recibirá cada uno de ellos?.
Es evidente que para resolver este problema tendremos que buscar una forma justa de reparto, o sea, aquella en la que cada uno de los amigos reciba una cantidad del premio en proporción al dinero invertido.
Basta para ello por cierto hacer una sencilla regla de tres, “Si jugando 18 € (precio total del boleto) gano 90.000 €; jugando 10 ganaré x”…y así para cada uno de los tres amigos. Si lo resuelven obtendrán que el primero de ellos recibirá 50.000€, el segundo 25.000€ y el tercero 15.000€….y los tres tan contentos porque las matemáticas les han permitido repartir de forma justa el premio.
Pero, ¿qué pasa con el Sistema D´Hondt? Pues que, como ahora verán, lejos de repartir de forma justa el número de escaños a partir de los votos obtenidos, realiza un reparto de lo menos proporcional, favoreciendo claramente a los partidos más votados….algo sin duda que se aleja de forma peligrosa del concepto ideal de democracia.
Veamos primero cómo funciona este sistema de reparto, que por cierto fue ideado en 1878 por el jurista belga y profesor de derecho civil y de derecho fiscal en la Universidad de Gante Víctor D´Hondt.
Imaginemos unas elecciones a las que se presentan cinco partidos, entre los que deben repartirse siete escaños, obteniendo cada uno de ellos el siguiente número de votos:
Votos por partido
Votos por partido
Lo primero que haríamos es eliminar aquellos partidos que hayan obtenido menos de un 5% (en las elecciones generales es un 3%) de los votos emitidos (ninguno en nuestro ejemplo), algo que no me negarán que no es muy democrático que digamos….
A continuación nos construiríamos una tabla como la que sigue, en la que iríamos dividiendo para cada partido su número de votos recibido por el número de escaños, o sea, que cogeríamos el número de votos de A (340.000) y lo dividiríamos por 1,2,3,4,5,6 y 7, poniendo lo que nos dé el cociente en la tabla.
De esta forma, y para el partido A tendríamos 340.000/1= 340.000; 340.000/2= 170.000; 340.000/3=113.333 (cogiendo sólo la parte entera); 340.000/4=85.000; 340.000/5=68.000; 340.000/6=56.667 y 340.000/7=48.571.
Estas operaciones las repetiríamos para cada número de votos obtenidos por cada partido y con todos los resultados obtenidos construiríamos la siguiente tabla:
Ley d´hont
Ley d´hont
Ahora sólo queda seleccionar los 7 valores más altos que tengamos en la tabla (coloreados en verde), con lo cual cada partido obtendrá tantos escaños como el número de dichos valores tenga en la tabla. En este caso el partido A obtendría 3 escaños, el partido B otros 3 y el partido C 1.
Pues así es como funciona este sistema de reparto, poco proporcional como les decía, y que favorece de forma clara la formación de grandes mayorías, dejando fuera a la mayoría de partidos que se presentan y evitando que las cámaras queden muy fragmentadas.
Veamos esto último con un ejemplo real, partiendo de los resultados de las elecciones generales de 2008 (en este caso, al ser elecciones generales, también afecta y mucho el hecho de que la circunscripción electoral para elegir a los representantes en el Congreso y en el Senado es la provincia. Esta forma de asignar a los parlamentarios españoles, sobre la base de mayorías provinciales, reduce considerablemente el nivel de representación de las minorías cuyos votantes no se encuentran concentrados geográficamente. La solución sería considerar una única circunscripción nacional):
Mientras el PSOE con un 43.64% de los votos obtuvo un 48.29% de los escaños en juego y el PP con un 40.11% obtuvo un 43.71%, viéndose ambos partidos claramente beneficiados en el reparto, IU con un 3.80% de los votos únicamente obtuvo el 0.57% de los escaños.
O dicho de otra forma, si lo expresamos como la cantidad de votos que necesita un partido para ganar un escaño, mientras que el PP consiguió un escaño por cada 66.405 votos y el PSOE uno cada 65.471; IU para cada uno de los escaños que obtuvo necesitó 481.520 votos, 7 veces más!!!, o UPyD que necesitó 303.535 votos por cada escaño!!! . ¿Se les ocurre algún reparto menos”proporcional”?, ¿se les ocurre alguna aberración mayor a la base y el espíritu de la democracia?
Pero claro, como los únicos partidos que podrían llevar a cabo una reforma de este sistema son los más beneficiados por él dudo que se sustituya al menos por el momento este sistema como base para la asignación de escaños por otros, por ejemplo el llamado cociente Droop que, como se demuestra aquí, es mucho más justo y equitativo.
Por cierto, no quería acabar sin comentar algo acerca de otro de los mitos de las elecciones: el tema del voto en blanco y el hecho de que beneficien a los “grandes”.
Como les decía, para entrar en el reparto de escaños, un partido tiene que conseguir un porcentaje mínimo del total de votos válidos emitidos. Los votos en blanco son votos válidos, por lo que cuantos más votos en blanco, más alto será el número mínimo de votos que necesita un partido para entrar en el reparto de escaños.
Como consecuencia, a mayor número de votos en blanco más partidos se quedan fuera del reparto, con lo que los posibles escaños que pudieran haber conseguido acaban en la saca de los más votados. Por eso se dice que el voto en blanco beneficia a los más votados. No es que ese voto se adjudique dire¿ctamente al más votado, pero al final le beneficia porque favorece que se eliminen posibles “competidores”.
Como ven hay veces que las matemáticas y la política se unen, aunque para hacerlo como en esta ocasión más valdría que no lo hicieran…
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263V
El voto de los electores que acudan este domingo a las urnas no vale lo mismo en todas las circunscripciones y su traducción en escaños depende de varios factores. El sistema electoral que rige las votaciones del 20-N tiene algunas claves que se explican a continuación. ¿A cuántos diputados elegimos? El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada. Esto hace que Madrid y Barcelona sean las circunscripciones con más diputados, 36 y 31, respectivamente, y Soria la provincia con menos, los dos mínimos. ¿Cuál es el sistema de elección en los comicios generales en España? En España se utiliza la llamada ley D'hondt, que es un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Además de España, lo utilizan muchos otros países como Argentina, Francia, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Israel o Japón. ¿En qué consiste el sistema D'hondt y cómo se aplica en España? Para empezar, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Un ejemplo Imaginemos que en una provincia se reparten cinco diputados y hay tres partidos que han conseguido más del 3% de los votos válidos emitidos. Hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4 y 5. Tendríamos así quince cocientes, y de todos ellos los que obtienen escaño son los cinco cocientes más altos. Partido A: 80.000 VOTOS Partido B: 65.000 VOTOS Partido C: 23.000 VOTOS PARTIDO VOTOS/1 VOTOS/2 VOTOS/3 VOTOS/4 VOTOS/5 A 80.000(1) 40.000(3) 26.666(5) 20.000 16.000 B 65.000(2) 32.500(4) 21.666 16.250 13.000 C 23.000 11.500 7.666 5.750 4.600 Los escaños se asignan por orden, según los cocientes, de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el partido A (80.000), el segundo es para el B (65.000), el tercero vuelve a ser del A (40.000), el cuarto del B (32.500) y el quinto otra vez para el A (26.666). Mientras, el partido C se ha quedado fuera por muy poco. ¿Es justo este sistema? ¿A quién beneficia? Según los expertos consultados, podría mejorarse, porque sin duda los beneficiados son los partidos mayoritarios y los perjudicados, los pequeños. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barcelona Josep María Reniú entiende que este método fuera el elegido en su momento para garantizar gobiernos fuertes en la aún joven democracia española, pero ahora, insiste, no es el adecuado. Asegura, por ejemplo, que da con facilidad mayorías absolutas y, aunque esto no pase, el partido ganador concentra el poder suficiente para no tener que necesitar mucho a los demás a la hora de sacar adelante iniciativas en el Congreso. La profesora de Derecho Constitucional de la UNED María Acracia Núñez admite que el sistema no es perfecto pero es "menos malo" que otros como el proporcional directo, que se usa en Reino Unido, en el que sólo obtiene representación el que más votos tiene en cada circunscripción. Reconoce, no obstante, que los grandes son los mejor parados de este sistema y señala a IU y a UPyD como los mayores perjudicados. Ambas formaciones, explica, concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Mientras, otros partidos que concentran sus votos en pocas circunscripciones consiguen más representación pese a tener menos votos en el conjunto del país. Otro ejemplo En las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo el escaño de Gaspar Llamazares por Madrid, además del de Joan Herrera por Barcelona en representación de ICV. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños (dos en Barcelona, con el 6,62%, y uno en Girona, con el 13,22% de los apoyos). Provincias "infladas" Además, el hecho de que se dé a cada provincia un mínimo de dos diputados hace que las menos pobladas estén sobrerrepresentadas, lo que tampoco ayuda, en opinión de los expertos, a mantener la proporcionalidad. Así, si Barcelona tiene un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tiene un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hay un escaño por cada 25.648 electores. Reniú explica que en 42 de las 52 circunscripciones hay nueve o menos diputados en juego, con una media de seis, y en muchas de ellas el escaso número hace que normalmente la tercera formación no tenga oportunidad de escaño. Al final, según el profesor de la Universidad de Barcelona, este sistema lleva a que el Congreso esté siempre copado, en el entorno del 80%, por los dos partidos mayoritarios. Los electores son cada vez más conscientes de esa situación y los grandes partidos se encargan de recordárselo con sus apelaciones al "voto útil" ante la evidencia de que votar a opciones minoritarias en muchas circunscripciones tiene escasa o nula repercusión en los resultados.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1225147/0/elecciones-generales-20-noviembre/ley-dhondt/votos-circunscripciones-escanos/#xtor=AD-15&xts=467263

lunes, 7 de abril de 2014

El catxirulo

La cometa —también conocida con otros nombres (véase: nombres regionales, más abajo)— es un juguete y un deporte.

Cometas inflables, sin armadura.
 
Es un artefacto volador más pesado que el aire (aerodino), que vuela gracias a la fuerza del viento y a uno o varios hilos que la mantienen desde tierra en su postura correcta de vuelo. Es un juego tradicional, pero también se realizan competiciones de cometas en las que participan principalmente adultos; desde 1980 se hacen concursos a la antigua usanza en los que intervienen cientos de concursantes.
Debido a su propia construcción lo habitual es desplegar las cometas en lugares abiertos y ventosos, como descampados o playas, etc.

Nombres Regionales

España

La cometa (1778). Pintor, Francisco de Goya

En España también recibe otros nombres como:
  • abilucho, cometa pequeña, en las provincias de Murcia y Alicante, Región de Murcia y Valenciana, respectivamente.
  • barrilete en la provincia de Cádiz, Andalucía.
  • cachirulo (voz usual), abaecho, biloncha o milocha en la Comunidad Autónoma Valenciana (en general cachirulo hace referencia a la cometa hexagonal, abaecho a la romboidal y bilocha o milocha a la hecha de papel plegado, sin cañas ni varillas) .
  • estel en Cataluña e Islas Baleares también * Miloca y milotxa
  • milorcha en Aragón.
  • pandero en las provincias de Cádiz y Sevilla, Andalucía. En Colombia se usa para referirse a una cometa más grande.
  • pandorga en las provincias de Cádiz (sobre todo en Chipiona, donde existe un concurso de pandorgas a la antigua usanza desde 1990) y Huelva, Andalucía.
  • papaventos en Galicia.
  • sierpe en el Principado de Asturias.

viernes, 4 de abril de 2014

Leonardo da Vinci

eonardo da Vinci (Leonardo di ser Piero da Vinci ) fue un pintor florentino. Notable polímata del Renacimiento italiano (a la vez anatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista) nació en Vinci el 15 de abril de 1452 y falleció en Amboise el 2 de mayo de 1519, a los 67 años, acompañado de su fiel Francesco Melzi, a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas. Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor florentino Andrea de Verrocchio. Sus primeros trabajos de importancia fueron creados en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. Trabajó a continuación en Roma, Bolonia y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia, por invitación del rey Francisco I.
Frecuentemente descrito como un arquetipo y símbolo del hombre del Renacimiento, genio universal, además de filósofo humanista cuya curiosidad infinita solo puede ser equiparable a su capacidad inventiva, Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido. Como ingeniero e inventor, Leonardo desarrolló ideas muy adelantadas a su tiempo, tales como el helicóptero, el carro de combate, el submarino y el automóvil. Muy pocos de sus proyectos llegaron a construirse (entre ellos la máquina para medir el límite elástico de un cable), puesto que la mayoría no eran realizables durante esa época.Como científico, Leonardo da Vinci hizo progresar mucho el conocimiento en las áreas de anatomía, la ingeniería civil, la óptica y la hidrodinámica.

LOS INVENTOS DE LEONARDO DA VINCI

1.- LA BICICLETA 

En un apartado de la obra "Codez Atlanticus" de Leonardo da Vinci ya aparecía un dibujo de una bicicleta. Leonardo ya pensó en una transmisión de cadena como en las que se utilizan en la actualidad . Estos dibujos fueron dispersados por el tiempo y quedaron recopilados sin orden ni concierto en la biblioteca Ambrosiana de Milán. 

         



2.- ESCAFANDRA 

La fascinación de Da Vinci por el mar espoleó muchos diseños encaminados a la exploración acuática. Su traje de buceo, estaba hecho de cuero y se conectaba a una manga de aire fabricada con cañas y a una campana que flotaba en la superficie. Una prueba de que el artista era además un hombre práctico se aprecia al ver que el traje incluía una pequeña bolsa para que el submarinista pudiera orinar en ella. 

    



3.- EL TORNILLO AÉREO 

Más o menos de la misma época,es el tornillo aéreo,conocido como el primer prototipo de helicóptero,llevado a la práctica a través del estudio que afirmaba si en un cuerpo sólido,hay un objeto atornillandose en su interior,este deberá elevarse hacia arriba(de la misma forma que un tornillo)-El aparato consta de un tornillo de unos 10m de diámetro,realizado con una estructura de cañas revestida de tela de lino almidonado,y reforzáda con un borde metálico. 


 


4.- MAQUINAS VOLADORAS 

La imaginación de Da Vinci era impresionante en ideas relacionadas con máquinas voladoras, incluyendo varios planeadores equipados con alas batibles. Este modelo de carcasa abierta, equipado con asientos y mandos para el piloto estableció las bases de la tecnología aerea. manivelas, poleas, cuerdas y ruedas dentadas conformaron una fiel réplica de las alas y las articulaciones de los murciélagos. No vuelan por la desproporción entre el peso y la potencia del piloto. Usadas para planear, preceden al ala delta. 

 



5.- EL CAÑÓN DE 3 TRONERAS 

Siendo un pensador más que un combatiente, el poco aprecio de Da Vinci por los conflictos no le detuvo a la hora de imaginar diseños para cañones más eficientes como este. Con sus tres troneras y elevable mediante un gato, habría sido un arma temible en el campo de batalla, rápido y ligero y con una potencia de fuego extra. 
constaba de un sistema de cañones dispuestos en forma triangular, pudiendo rotar ese "triángulo de cañones" sobre un eje rotatorio. Cuando una hilera de cañones (en uno de los lados del triángulo) estaba disparando hacia adelante, otra de las hileras (a recién descargada) apuntaba hacia abajo y la tercera hilera de cañones (que formaba el tercer lado del triángulo rotatorio) estaba siendo recargada por los artilleros. 

Da Vinci hizo este diseño en el cual un arma de fuego bastante portatil seguía disparando mientras recibía recarga de munición; es decir el diseño de Da Vinci anticipó a las primeras ametralladoras (en efecto las primeras ametralladoras fabricadas a mediados del siglo XIX en algunos casos se parecían mucho a este cañón de Da Vinci), de modo que fue un anticipo de las armas de repetición. 
 


6.- EL HOMBRE VITRUVIO 

Da Vinci modeló su forma humana perfecta basándose en las proporciones postuladas por Vitruvius, un antiguo arquitecto romano. El bosquejo que Da Vinci realizó buscando las proporciones divinas del ser humano esta acompañado de una larga nota en la que el maestro adjunta las indicaciones métricas y proporcionales del cuerpo y algunas observaciones como ésta : "la apertura de los brazos del hombre es igual a su altitud". La imagen es emblemática de la concepción humanista del hombre como microcosmos y de la teoría de las proporciones "ad quadratum" y "ad circulum" . Hoy en día es una de las figuras humanas más reconocida del mundo. 

 


7.- EL ODÓMETRO-ANTECESOR DEL CUENTAKILOMETROS 

Un odómetro, (del griego ὁδός, camino y -metro, medir. Que mide el camino). Un odómetro es un dispositivo que indica la distancia recorrida en un viaje por un automóvil u otro vehículo. El odómetro es ideal para medir trayectos y distancias en terrenos de superficies desiguales. 

Da vinci invento una carretilla de medir distancias. Cada 1,5 metros, un eje da una vuelta y la rueda vertical avanza uno de sus treinta dientes. Cada 45 metros, ésta mueve la rueda horizontal y cae una canica a la caja. Mejora el de Herón de Alejandría y precede a los actuales medidores digitales. 

  v      


8.- EL MARTINETE CON TRINQUETE 

El martinete es una máquina consistente en un martillo o mazo movido mecánicamente. Se llama también martinete a un mazo de gran peso, también denominado «martillo pilón», usado en la forja, batido y estampado o embutido de metales. Leonardo invento este martinete con trinquete que transforma el ir y venir de la palanca en el movimiento rotatorio de un tambor, sobre el cual se puede envolver una soga enganchada a un peso, para elevarlo. También es conocido como "torno" movido a trinquete.


 



9.- EL PARACAÍDAS 

El proyecto de paracaídas de Leonardo es una estructura piramidal de base cuadrada con un lado y una altura de unos 7 metros. 

La evolución del paracaídas moderno, gracias al descubrimiento de nuevas fibras para tejidos y a los estudios para la regulación de la frenada de la caída, ha aportado soluciones considerablemente más fiables y seguras en la forma del casquete, y sobre todo, en la delicada fase de aterrizaje. 

 



10.- EL ANEMÓMETRO DE LAMINA 

El anemómetro está coronado por una veleta , capaz de indicar la dirección del viento. El instrumento se utiliza para estudiar el clima. La lámina al moverla el viento se movía y subía por el calibre en forma de arco de madera, sabiendo así la fuerza del viento. 

    


11.- ROBOT 

Carlo Pedretti descubriero, escondido entre los incontables diseños de Da Vinci. No fue hasta 2002 que Rosheim lo construyó como un modelo físico completo del robot para un documental de la BBC. 






12.- AMETRALLADORA 

Da Vinci dibujó esta batería de artillería de rodadura alrededor del año 1480, mientras que en Florencia, tal vez como una tarjeta de llamada a un príncipe guerrero en la necesidad de un arquitecto militar . Una manivela se ajusta la elevación, y la carga es un reto importante – especialmente cuando están bajo fuego. 

 



13.- AUTOMÓVIL 

Usando varios bocetos que dejó en uno de sus códices, se ha podido construir un automóvil ideado hace más de cinco siglos por Leonardo da Vinci y capaz de recorrer varios metros. 
Está formado por un carro de madera con varios muelles ballesta para regular el movimiento, al tiempo que la propulsión proviene de dos muelles de espiral colocados en la parte baja del 
prototipo y que le permiten recorrer varios metros de forma autónoma. La máquina está dotada de un rudimentario diferencial, que permite controlar la dirección.
  


14.- CATAPULTA 

El diseño básico de la catapulta había estado en uso durante cientos de años antes de Da Vinci se embarcó en su mejora. Este diseño particular, utiliza un resorte de dos hojas para producir una enorme cantidad de energía para impulsar los proyectiles de piedra o materiales incendiarios a grandes distancias. Carga de la hoja de los dos grandes manantiales se realiza mediante una manivela en el lado de la catapulta. 





15.- FORTALEZA 

La fortaleza Da Vinci podría ser considerado por muchos como muy moderno en su diseño, con sus torres circulares y las paredes exteriores ligeramente inclinada diseñadas para absorber los ataques de armas de fuego. El señor del castillo vivía en el centro del complejo, que, de acuerdo con los dibujos originales también cuenta con un pasaje subterráneo secreto. Además, la fortaleza cuenta con dos niveles de murallas concéntricas, las tapas de los cuales son redondeadas, con el fin de ayudar a desviar el impacto de los cañones. Las pequeñas aberturas, hacen posible que los que luchan desde dentro para devolver el fuego con el mínimo riesgo de lesión desde el exterior.